{"id":723,"date":"2021-01-18T16:29:55","date_gmt":"2021-01-18T16:29:55","guid":{"rendered":"https:\/\/funeseditora.com\/?p=723"},"modified":"2021-01-18T16:29:55","modified_gmt":"2021-01-18T16:29:55","slug":"presentacion-en-cuenca-de-aprender-bellas-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/funeseditora.com\/?p=723","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n en Cuenca de Aprender bellas palabras."},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Por Diana Medina<\/h3>\n\n\n\n<p>Esta presentaci\u00f3n es celebratoria por partida doble.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, cualquier tiempo cultural que se vea trasvasado por el surgimiento de una editorial resulta prometedor. Y digo tiempo antes que campo cultural, que tambi\u00e9n, porque imagino a la Editorial independiente <em>Funes Editora<\/em> como una performance, una intervenci\u00f3n en el presente hist\u00f3rico que trae consigo la posibilidad de acoplar reflexiones y an\u00e1lisis y abordajes te\u00f3ricos que nos se\u00f1alan caminos l\u00facidos en torno a la discusi\u00f3n abierta del cine como espacio de representaci\u00f3n ficcional de los imaginarios culturales, art\u00edsticos e identitarios, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Funes Editora<\/em> rinde homenaje a \u00abFunes, el memorioso\u00bb de Jorge Luis Borges (<em>Ficciones<\/em>, 1944). \u201cFunes tiene m\u00e1s recuerdos que los que tuvieron todos los hombres desde que el mundo es mundo\u201d nos dice el narrador del cuento, y es que, en efecto, Funes re\u00fane, por un lado, la inmensa capacidad nemot\u00e9cnica de los sujetos a trav\u00e9s de momentos \u2013inmediatos o no- que adquieren m\u00e1s de un viso para el recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, por el otro, no es menos cierto que esta misma memoria inaudita e incre\u00edble sea descrita por el propio Funes como un \u201cvaciadero de basuras\u201d. Funes concentra la cr\u00edtica a un saber desperdigado y sublime, intenso y descentrado, incapaz de movilizar, pero suficiente para encantar y ocupar el tiempo rememorando detalles y ampliando as\u00ed, la riqueza de la experiencia del tiempo y del espacio a trav\u00e9s de cada \u00e9poca, an\u00e9cdota, dato o hecho hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la cr\u00edtica de Borges a un tipo de modernidad que desequilibr\u00f3 la propia visi\u00f3n del saber; este es infinito y laber\u00edntico, pero del que no queda otra salida que correr el riesgo de intentar atraparlo en dos o tres instantes, aunque no podamos registrar otros veinte. Hablamos de nuestros l\u00edmites, pero tambi\u00e9n de nuestra ilimitada capacidad de jugar con la palabra, la imaginaci\u00f3n, el arte para como dice Funes, comprender el tiempo tan copado como ef\u00edmero.<\/p>\n\n\n\n<p>Con m\u00e1s raz\u00f3n <em>Funes editora<\/em> adquiere car\u00e1cter performativo puesto que su l\u00ednea ensay\u00edstica se entronca precisamente con el llamado a pasar por el tiempo desde la reflexi\u00f3n, la investigaci\u00f3n en las artes y sus m\u00faltiples vidas en las voces cr\u00edticas que dan cuenta de la complejidad de los imaginarios culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, hay que celebrar, adem\u00e1s, que este primer n\u00famero de la editorial sea sobre cine que ya es decir mucho sobre los an\u00e1lisis de nuestras representaciones art\u00edsticas fantasm\u00e1ticas, en proyecci\u00f3n y refracci\u00f3n permanentes. Asimismo, el ensayo aborda un tipo de cine perif\u00e9rico, po\u00e9tico, de miradas antes que, de ojos, como el del director portugu\u00e9s Pedro Costa, gestado desde los m\u00e1rgenes de los sistemas de producci\u00f3n y que, como <em>Funes, el memorioso<\/em> tambi\u00e9n apunta a la cr\u00edtica hacia los grandes saberes o producciones que dejan de lado la posibilidad de aprehender relatos, historias y voces provenientes de un determinado colectivo o comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el texto de Mar\u00eda del Pilar Gavilanes es un inciso en el tiempo art\u00edstico: Pedro Costa aparece en Cuenca a trav\u00e9s de un ensayo donde se reflexionan y discuten las pautas discursivas, narrativas, pol\u00edticas y est\u00e9ticas de un autor comprometido. Palabra peligrosa donde las haya, Costa ha hecho un cine comprometido con un saber \u201cbasura\u201d, al estilo de Funes, uno que los grandes relatos han dejado de lado por considerarlos innecesarios, desechables y acallables. Los inmigrantes caboverdianos, los drogadictos, los enfermos o marginados sociales son tanto sus amigos como los personajes de sus pel\u00edculas; la economizaci\u00f3n al m\u00e1ximo de los recursos t\u00e9cnicos rige la l\u00f3gica del pre y la post producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o, por tanto, que Pedro Costa repita en sus entrevistas su intento de hacer un cine decente, palabra m\u00e1s peligrosa a\u00fan que la de comprometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Como bien lo explica Mar\u00eda del Pilar, el cine de Pedro Costa abarca un amplio espectro de temas y problemas de la representaci\u00f3n como fuente y referente a la vez de su trabajo en la docu-ficci\u00f3n, como suelen decir los cr\u00edticos, a lo largo de cada pel\u00edcula y en todos los cap\u00edtulos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, a lo largo del primer cap\u00edtulo el eje de reflexi\u00f3n gira en torno a la comunidad y sus ficciones entendiendo por esta el juego entre lo real y lo veros\u00edmil, entre los miembros de una comunidad que devienen actores y en ese intercambio de roles, se refractan, se repiten en otras pel\u00edculas con otros nombres, dan cuenta de su vida real pero tambi\u00e9n de la inventada e imaginada, en medio de las mil y un dificultades de vivir en un barrio de inmigrantes, pobres y marginados. En esta l\u00ednea, el marco hist\u00f3rico del cine portugu\u00e9s o las referencias al cine de Margarida Cordeiro y Ant\u00f3nio Reis son marcos fundamentales para entender mejor la inmersi\u00f3n de Costa en un cine que convierte a la comunidad en objeto y sujeto de sus relatos, haciendo del cine un permanente ejercicio de oscilaci\u00f3n entre la ficci\u00f3n, lo real y lo veros\u00edmil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre indagaciones discursivas y su potencial va el segundo cap\u00edtulo. La refracci\u00f3n de los personajes se articula en sus voces, en sus cartas, en sus historias de inmigraci\u00f3n, de nostalgias y dolores de las experiencias de inmigrantes en un entorno discursivo oficial que insiste en olvidarlos. Como explica Mar\u00eda del Pilar, la polifon\u00eda de voces y discursos tambi\u00e9n congrega tiempos y espacios m\u00faltiples; por ello la l\u00f3gica secuencial da paso al extra\u00f1amiento de personajes que hablan, escriben, traducen o recitan con las palabras propias y las de otros, que ocupan planos pareciendo ser otros, que env\u00edan cartas de otros para hablar de s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo explora, a partir de la idea de las potencias de lo falso de Deleuze, esos errores de montaje, incoherencias narrativas, el juego entre las historias reales y las inventadas, la combinaci\u00f3n de tiempos y espacios, etc., como potencias falsificantes, es decir, cuerpos, personajes que afectan y son afectados por discursos oficiales excluyentes y parad\u00f3jicos. Discursos oficiales subvertidos con historias de personajes zombis, de recuerdos sobre los seres desaparecidos, las p\u00e9rdidas materiales, la nostalgia por los familiares lejanos o ya muertos. <em>Casa de lava<\/em>, <em>En el cuarto de Vanda<\/em> o <em>Caballo Dinero<\/em>, por ejemplo, como bien dice Mar\u00eda del Pilar, nos permiten aproximarnos al cine expresionista alem\u00e1n de Fritz Lang o al espacio espectral de Jacques Tourneur, entre muchas otras referencias f\u00edlmicas, gracias a una puesta en escena, a relatos y personajes que rompen la l\u00f3gica oficial, secuencial y grandilocuente.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del libro, nos enfrentamos, adem\u00e1s, a la reflexi\u00f3n de temas como la representaci\u00f3n de la colectividad y de su intimidad; a la cr\u00edtica colonial, a los exabruptos de la revoluci\u00f3n de los Claveles, al derrumbe de los barrios perif\u00e9ricos de Lisboa y a la marginaci\u00f3n como pol\u00edtica de Estado. Este entramado es el que aborda con rigor Mar\u00eda del Pilar al analizar las implicaciones de estas b\u00fasquedas est\u00e9ticas, t\u00e9cnicas y personales que comparten por igual Pedro Costa, su equipo de producci\u00f3n y sus actores\/personajes.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Aprender bellas palabras<\/em> es un ensayo a veces po\u00e9tico, otras conceptual y siempre riguroso y met\u00f3dico sobre, eso, aprender bellas palabras \u2013como hace el personaje de Ventura- para, al mismo tiempo, aprender a mirar un objeto desde diferentes \u00e1ngulos y canalizar nuestras emociones, percepciones y saberes en ese infinito tiempo de cultura al que entramos cuando de arte se trata. Eso es exactamente lo que hace una editorial de ensayos llamada Funes Editora con un libro sobre el cine de Pedro Costa: abrir tiempos nuevos cada vez que tenemos ocasi\u00f3n de reflexionar, de pensar, de fijar nuestros ojos para ampliar la mirada a trav\u00e9s del arte, la creatividad y la imaginaci\u00f3n en las bellas palabras como proceso de intercambio entre el imaginario personal y el colectivo en un espacio siempre laber\u00edntico.&nbsp; Como le sucedi\u00f3 a Funes, y trabaja Pedro Costa y como hoy nos lo trae Mar\u00eda del Pilar. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Diana Medina Esta presentaci\u00f3n es celebratoria por partida doble. En primer lugar, cualquier tiempo cultural que se vea trasvasado por el surgimiento de una editorial resulta prometedor. 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